martes, 11 de mayo de 2010

AMERIKA


,
Canciones como dagas en el pecho de la melancolía.
Historias q no van a ningún lado,
Glorias de un pasado tan pasado,
Y mis sueños merodeando suicidados en la vieja tarima.
Yo llevo aquí metido media vida
Y sigo solo y sin salida
Y recordando todas las putas noches.
Q ahí se sentaba ella,
Q ahí se enamoro de mi,
Ahí mientras cantaba
Pintaba en servilletas mensajes subversivos
Mientras se las sujetaba.
Ahí se sentaba ella,
Ahí se enamoro de mi,
Ahí en esa silla ella,
Un día se aburrió, de mi.
Dolores se llamaba q ironía,
Dolores no buscaba compañía,
Q le durara mas q el alter show y el sudor camerino.
Se unió a los delirios del trasnoche,
Se alió a los colirios y al derroche,
Y yo q bautice de amor lo q era compañía.
Jamás vimos la luna porq el bar
Nunca nos hizo recordar q afuera el mundo
Continuaba, sin nosotros.
Porq ahí se sentaba ella,
Ahí se enamoro de mi,
Ahí mientras cantaba
Pintaba en servilletas mensajes subversivos
Mientras se las sujetaba.
Ahí se sentaba ella,
Ahí se enamoro de mi,
Ahí en esa silla ella,
Un día se aburrió, de mi.
Se me acabo el carisma si me vieras,
Mi voz ya no es la misma si me oyeras,
La noches una puta divertida, pero cobra factura.
Me fumo otro cigarro y la mañana,
Me opaca como barro en la ventana,
y vuelvo como, siempre a recordar.
Ahí se sentaba ella,
Ahí se enamoro de mi,
Ahí en esa silla ella,
Un día se aburrió, de mi.
Un jueves decidió no regresar,
Y no existe noche en este bar,
Q yo no cante su canción,
Por si regresa.

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